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La búsqueda de la armonía en las piernas y tobillos
ha sido una constante en el campo de la cirugía estética.
Las peculiares bases anatómicas de rodillas,gemelos y tobillos
han condicionado hasta ahora la liposucción en estas zonas.
En IML disponemos de la técnica más avanzada para tratar la grasa de estas zonas,
que incluye el diseño de un equipo específico para rodillas, gemelos y tobillos.
El equipo de Lipolaser® de IML posee una
longitud de onda selectiva para la destrucción de la grasa.
La técnica de IML consigue una
retracción cutánea eficaz, evitando la flacidez.
  

La evaluación previa

Valoración de los candidatos para el tratamiento de Lipoláser

Entender el patrón del exceso de tejido graso en rodillas, gemelos y tobillos, así como la singular anatomía relevante de la pierna, permite evaluar a los candidatos para el tratamiento de Lipoláser.

La evaluación previa

La evaluación previa es fundamental para poder
hacer un tratamiento eficaz con Lipoláser.

Al valorar a los pacientes que presentan exceso de grasa en las piernas y tobillos hay que tener en cuenta ciertas contraindicaciones:

  • Los pacientes con antecedentes de trombosis venosa profunda, flebitis, hiper-coagulabilidad o cualquier antecedente de un episodio trombótico previo deben ser excluidos.
  • Además, el procedimiento no debe realizarse en los pacientes con insuficiencia circulatoria.
  • La técnica también debe evitarse en pacientes con edema crónico, anomalías tróficas y varicosas graves.
  • Las varices leves no contraindican la liposucción y los pacientes que las tienen no están sujetos a una mayor morbilidad postoperatoria.
  • La flebitis activa es una contraindicación absoluta para este procedimiento. Si está prevista una flebectomía ésta debe preceder a la liposucción en al menos tres meses.

La laxitud o flacidez

El problema de la laxitud o flacidez de la piel en rodillas y tobillos no es una preocupación tan grande como en otras áreas.

Originalmente, se pensó que los pacientes con buena elasticidad de la piel (los pacientes más jóvenes) debían ser los mejores candidatos, pero la experiencia ha demostrado que la gran elasticidad y la cantidad limitada de la piel en esta área permite eliminar grandes volúmenes de grasa en casi todos los pacientes sin preocuparse por la laxitud de la piel en el post-operatorio.

Sin embargo, Teimourian afirma obtener mejores resultados en pacientes menores de 40 años, aunque la mayoría de los pacientes que solicitan este procedimiento están entre los 20 y 30 años.

El examen preoperatorio

Los pacientes deben ser examinados para determinar si pueden ser tratados adecuadamente por este procedimiento. La inspección visual no debe ser considerada suficiente para evaluar los depósitos de grasa. En general, los pacientes con lipodistrofia de las pantorrillas y los tobillos muestran embotamiento de la definición de los músculos gemelos y los tobillos, como se ha descrito anteriormente.

Si las piernas tienen una gran circunferencia, pero los músculos gemelos están bien definidos, es probable que el problema sea el tejido muscular, en muchos casos el sóleo. La literatura más antigua evaluaba el uso de xerograms para medir el engrosamiento de la grasa. La mayoría de autores, sin embargo, utilizan sólo la prueba del pellizco para determinar si el exceso de tejido es en realidad la grasa extraíble.

Actualmente una simple ecografía o una resonancia magnética permiten una apreciación exacta de la situación. Las recomendaciones para el tratamiento varían entre los autores, pero las pruebas de pellizco de 1,5 a 2 cm. de grasa en la pantorrilla y de 1 a 1,5 cm. en el tobillo son aceptadas por muchos como una indicación de cirugía.

A pesar de que la grasa se puede distinguir de los músculos de esta manera, a veces los pacientes con pruebas de pellizco firme sugerente de tejido muscular en la pantorrilla y los dos tobillos han tenido una sorprendente cantidad de grasa en la cirugía; por ello al menos una ecografía debe considerarse imprescindible.

La mayoría de autores realizan la prueba del pellizco con los pacientes de pie en un taburete. Por lo general, se realiza con el paciente descalzo, y luego en puntillas.

La idea es que la posición de los dedos del pie se flexionen y por lo tanto, ayudan a definir los bordes de los vientres musculares de los gemelos. Muchos  autores realizan la evaluación preoperatoria final y marcación de esta manera.

Recientemente, Mladick ha propuesto los beneficios de la marcación del paciente en posición sentada con las piernas colgando, afirmando que "las piernas colgando son más flexibles, lo que hace que sea más fácil de diferenciar el grosor de las protuberancias de grasa de los músculos y los tendones."

Klein sugiere el uso de la prueba del pellizco, mientras el paciente está en reposo y la pierna en posición horizontal sobre una silla o taburete con la rodilla doblada a unos 90 grados, mientras que de pie descansa sobre la pierna contralateral.

En IML consideramos que la combinación de varias posiciones es útil, con la ventaja que tienen la posición que cuelga o la posición de reposo de Klein, no tanto por la disminución del tono de los músculos, sino por la de la tensión en todos los tejidos blandos, especialmente la piel y del tejido subcutáneo: como los pies pueden realizar una  flexión plantar se facilita la distinción entre los tipos de tejidos, relajados y tensos, durante la prueba del pellizco.

Klein recomienda que las curvas de nivel deben ser trazadas en la posición de la evaluación preoperatoria ya que las concentraciones distintas de grasa pueden ser sutiles y se puede perder cuando se infiltra la anestesia. La mayoría de los autores marcan las áreas de mayor o menor cantidad de grasa como se llevaría a cabo en otras áreas del cuerpo, para considerar que durante la realización de la técnica las áreas de grasa requieren mayor reducción.

Mladick enfatiza la importancia estética de los contornos de la zona de transición, donde la pierna se reduce posteriormente en el borde inferior de los músculos gemelos y luego disminuye hasta el tobillo, aproximadamente a medio camino entre el pliegue poplíteo y maléolo.

Las áreas de grasa a menudo son difíciles de documentar con fotografías. Toledo asegura que los resultados son generalmente sutiles, por lo que algunos autores recomiendan la medición preoperatoria y postoperatoria del contorno de la pierna, si bien menciona, sin embargo, que los pacientes están a menudo muy satisfechos con los cambios, incluso los más sutiles. La ecografía permite medir con precisión las diferencias de espesor graso entre el pre y postoperatorio.

Marcación de las rodillas en el preoperatorio

Marcación de las rodillas en el preoperatorio.


Marcación de gemelos y tobillos

Marcación de gemelos y tobillos.

Muchos facultativos ponen prendas de compresión durante largos períodos después de la operación. Otros requieren prendas a medida para lograr una prenda muy bien ajustada. No está clara la influencia de esta planificación con el cambio que se produce tras la cirugía.

El último detalle a tener en cuenta después de evaluar al paciente es el de la selección de aquellos con capacidad para cumplir las instrucciones posteriores a la realización del lipoláser. Debido a que el resultado de este procedimiento con el tiempo depende en gran medida del manejo postoperatorio, esta técnica debe reservarse para los pacientes que son lo suficientemente responsables como para seguir de cerca las instrucciones postoperatorias.

¿Desea saber si sus rodillas y gemelos son buenos candidatos para ser tratados con Lipoláser? Solicite una consulta informativa gratuita con uno de nuestros médicos expertos.